jueves, 18 de noviembre de 2010

Una Religión Simple

No importa si somos ricos o pobres, ni la cultura que tengamos
La felicidad e infelicidad ambas, tienen sus causas. La causa para la felicidad es tener un buen corazón y la causa de infelicidad es todo lo contrario, es la falta de interés por los demás.
Todos los seres humanos deseamos y rezamos para tener paz a nuestro alrededor y para tener paz nosotros mismos.
La felicidad interior de uno no puede venir del odio, el enfado, la envidia… Todos queremos tener paz a nuestro alrededor y tener una paz interior, pero si la buscamos a través del odio, la envidia, el enfado,…, esto
no es posible.
Si queremos que a nuestro alrededor haya paz, en nuestro país,…, tenemos que primero intentar que haya paz en nuestro interior.
(Extracto de “Una Religión Simple para la Humanidad” de Ganden Choeling – año 2001)

miércoles, 9 de junio de 2010

Radio

Resumen de la charla en "ZEN" del sábado pasado.

Frugalidad, virtud espiritual y ecológica
En estos tiempos de consumo compulsivo, donde es bien visto y hasta una manera de mostrar el poder adquisitivo (aunque tal no sea cierto), se considera bien el desechar cosas cuando todavía son útiles.  Y es justamente ahora cuando la frugalidad se vuelve un asunto muy importante.
Frugalidad es lo contrario a la gula, el despilfarro, el antojo, el capricho, el desenfreno, la vanidad y un largo y desastroso etcétera. Un ejemplo que se ha visto y se ha difundido por varios medios periodísticos es la compra masiva de nuevos aparatos de televisión de última generación y el desecho de viejos aparatos que aún funcionaban bien. El motivo: la intensa propaganda y el precio rebajado y a pagar “en cómodas cuotas” que ofrecen por motivo del Mundial de Fútbol (el engaño está en que cuando lo terminen de pagar, por ese dinero podrían comprar varios televisores).
Hay un consumo de bienes necesarios para el bienestar material y espiritual de las personas, nadie sostendría que en nombre de la frugalidad la gente no se alimente bien, no tenga calefacción o refrigeración en su vivienda o que se cubran con harapos. Pero una cosa es usar algo que se necesita y otra muy distinta el despilfarro absurdo y antinatural que se ve en la actualidad.
Resumiendo: creemos necesitar muchas cosas, eso en vez de hacernos bien nos hace infelices y cada vez más pobres.
El único momento real es el presente, por eso la frugalidad debe de empezar a practicarse hoy, ahora. Debemos enseñar esta virtud espiritual y moral a nuestros niños no solamente como una lección sino con nuestro ejemplo.
Cuando se frena el consumo compulsivo no solamente nos beneficiamos espiritualmente, también resguardamos nuestro bienestar no gastando dinero en cosas inservibles o superfluas y por supuesto, se reduce el impacto ambiental. Por qué? Porque no se necesitaría producir tanto, no se necesitaría arrasar con bosques o cazar animales por su piel y por supuesto, habría mucha menos basura.
Para terminar, le dejo como reflexión una frase el Venerable Maestro Sheng Yen (fundador de Montaña Tambor del Dharma)
“NO ES MUCHO LO QUE NECESITAMOS, ES EXCESIVO LO QUE DESEAMOS”

Rev. Fa Di Shakya OHY

miércoles, 19 de mayo de 2010

Programa de Radio

Todos los sábados de 13 a 14 hs. por FM. Espacio 91.7 Mhz.
                           ZEN


Conducción: Rev. Fa Di Shakya OHY
Colaboración: Alejandro Compte (bloque sobre Discapacidad)


*presione el enlace para oir el programa por Internet.